La diferencia entre un transformador seco y un transformador sumergido en aceite
Existen diferencias significativas entre los transformadores secos y los transformadores sumergidos en aceite en cuanto a estructura, principio de funcionamiento, características de rendimiento y escenarios de aplicación.
Primero, desde el punto de vista estructural:
Los transformadores secos se componen principalmente de núcleos, devanados, materiales aislantes y carcasas. Los devanados suelen estar fundidos con resina epoxi u otros materiales poliméricos para formar un aislante sólido. Los transformadores secos tienen una estructura relativamente simple y un tamaño reducido.
Los transformadores sumergidos en aceite se componen principalmente de núcleo de hierro, devanados, tanques de aceite, aceite aislante y dispositivos de refrigeración. El núcleo de hierro y los devanados están sumergidos en aceite de transformador, que se utiliza como medio aislante y refrigerante. El tanque de aceite suele tener una estructura sellada.
Segundo, desde el punto de vista del principio de funcionamiento:
Tanto los transformadores secos como los sumergidos en aceite realizan la conversión de tensión mediante el principio de inducción electromagnética. Cuando el devanado primario se alimenta con corriente alterna, el flujo magnético generado atraviesa el núcleo de hierro e induce una fuerza electromotriz correspondiente en el devanado secundario. Sin embargo, cuando los transformadores secos transmiten energía eléctrica, sus materiales aislantes desempeñan un papel fundamental.
Los transformadores sumergidos en aceite ofrecen un mejor rendimiento en términos de disipación de calor y aislamiento gracias a la presencia de aceite de transformador. Este aceite puede absorber y conducir el calor generado por los devanados y posee una alta rigidez dieléctrica.
En cuanto a sus características de rendimiento:
Los transformadores secos ofrecen las ventajas de ser no inflamables, no presentar fugas de aceite, ser fáciles de mantener, respetuosos con el medio ambiente, seguros e ignífugos. Sin embargo, su rendimiento de disipación de calor es relativamente bajo, se sobrecalientan con facilidad, su coste de fabricación es elevado y su funcionamiento es ruidoso.
Los transformadores sumergidos en aceite poseen excelentes propiedades de aislamiento y disipación de calor y son adecuados para transformadores de alta potencia. Además, ofrecen una alta resistencia a los cortocircuitos y una larga vida útil. Sin embargo, los transformadores sumergidos en aceite presentan riesgos potenciales como fugas de aceite y contaminación ambiental, además de altos costos de mantenimiento.
Finalmente, en cuanto a escenarios de aplicación:
Debido a su estructura compacta, fácil mantenimiento, protección ambiental, seguridad y otras características, los transformadores de tipo seco se utilizan ampliamente en diversos entornos, como interiores y exteriores, especialmente en redes eléctricas urbanas, industria, transporte, construcción y otros sectores.
Los transformadores sumergidos en aceite se utilizan generalmente en aplicaciones de alta tensión y gran capacidad, como grandes subestaciones y sistemas eléctricos, gracias a su excelente disipación de calor y alta resistencia de aislamiento. Asimismo, los transformadores sumergidos en aceite también son adecuados para exteriores o entornos hostiles.
En resumen, los transformadores de tipo seco y los sumergidos en aceite tienen sus propias ventajas, desventajas y escenarios de aplicación. La elección del tipo de transformador debe determinarse en función de las necesidades y condiciones específicas de la aplicación.

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